Briones está situada en un cerro sobre la margen derecha del río Ebro, a 35 kilómetros al noroeste de Logroño, entre las sierras de la Demanda y Cantabria. Terrazas y viñedos se extienden a su alrededor. El núcleo urbano (edificado en gran parte en piedra de sillería y de marcado carácter medieval) ha sido declarado Conjunto Histórico-Artístico. En él destacan el antiguo castillo árabe, las viejas murallas de la villa y numerosos palacetes señoriales, así como la impresionante iglesia del siglo XVI.
Briones y el vino.
Briones, desde un aspecto vitivinícola, no es tan conocido como el de sus vecinos pueblos de Ollauri, San Asensio, Cenicero o el mismo Haro, situado a tan sólo 7 kilómetros de distancia.
La calidad de la uva recogida en sus viñedos y la cuidadosa elaboración de los vinos por parte de los cosecheros brionenses, hacen que tanto el fruto como los caldos producidos en la villa estén entre los más cotizados y buscados por las grandes bodegas.
Visita obligada a la Dinastía Vivanco:
En 1915, en el tradicional barrio de las bodegas de Alberite (La Rioja), Pedro Vivanco González comenzó a elaborar los vinos, fruto del cultivo de sus propios viñedos. Su hijo Santiago Vivanco y su esposa, Felisa Paracuellos, continuaron con el negocio familiar trasladándose a Logroño y ampliando la venta de sus vinos a provincias limítrofes. A finales de los años 60, Pedro Vivanco Paracuellos, tras su formación enológica y siendo gran conocedor de las diferentes zonas de La Rioja (de sus suelos y viñas), se pone al frente del negocio familiar e impulsa intensamente nuevas plantaciones de viñe |